El hombre Cromagnon
Datos del siglo XXI
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A su vez Homo contaba con dos especies de protohumanos: habilis y rudolfensis que habrían dado lugar a ergaster (el Homo erectus africano) y erectus (la versión asiática de ergaster). Heidelbergensis habría surgido de erectus (o antecessor) y habría sido el ancestro de neanderthalensis, que habrían acabado extinguiéndose sin descendencia. Nosotros, los Homo sapiens, habríamos surgido de alguna variante africana de erectus (por ejemplo Homo rhodesiensis, representado por el cráneo de Kabwe, la antigua Broken Hill, en Zambia).
El
hombre Neanderthal

Desde hace unos 230.000 años hasta hace unos 29.000 el Neanderthal ocupó una vasta franja que incluye Europa y llega hasta Asía Central (existe incluso la posibilidad de que llegara más allá). Probablemente fuera la primera criatura inteligente que habitara muchas de estas regiones, entendiendo como “inteligente” la capacidad para crear su propia cultura.
La
inteligencia del Neanderthal, en realidad, nunca ha sido puesta en duda.
Realizaba complejos rituales funerarios, decoraba sus utensilios con símbolos
mágicos y existen indicios de que también se decoraba el cuerpo. Además,
cocinaba su comida y era capaz de realizar herramientas en algunos casos
ciertamente sofisticadas como agujas de coser o anzuelos que sólo se distinguen
de las actuales en el material con que están hechas.

El de Neanderthal se extinguió
hace unos 29.000 años. Una hipótesis dice que posiblemente fue a causa de la
llegada desde África de una nueva raza humana, el de Cromagnon (Homo Sapiens
Sapiens), del que nosotros descendemos.
El hombre Cromagnon

La hipótesis fácil es la de suponer
que estos antepasados aniquilaron y/o arrinconaron a aquellos neanderthales
hasta su desaparición, pero también cabe la posibilidad de que el de
Neanderthal en realidad no fuera una especie distinta sino otra raza humana que
acabó mestizándose con los recién llegados. No eran como un perro y un gato
(distintas especies) sino un perro y un lobo (distintas razas), si lo que nos
separa de ellos es lo mismo que a un europeo le separa de un asiático. Parece
ser que el ADN de los vascos no es el mismo que el de los europeos y, en
cambio, es como el de los bereberes de la costa norte africana. Así que las
razas humanas actuales, a parte del color de la piel y los rasgos anatómicos,
se diferencian por el ADN.
Como
parece que hace 50 ó 40 mil años el Cromagnon entró en Europa, quizá desde
Oriente Medio (venidos del este), se deduce que convivieron 20 ó 10 mil años
hasta que Neanderthal desapareció pero no está claro que fuese porque Cromagnon
era más inteligente aunque tenía un cerebro más pequeño así como el cuerpo.

Si no era una ventaja técnica,
sería intelectual o biológica. Quizá Neanderthal tenía menos natalidad por
dificultades en el parto a causa del mayor tamaño craneal.
Es atractiva la teoría de
quienes ven a neanderthal en los throll, los ogros, los hombres del bosque,
etc., de las antiguas leyendas de los pueblos europeos.
Datos del siglo XXI

En
tan sólo seis años se han hecho tantos grandes descubrimientos en el terreno de
la evolución humana como en los 146 años anteriores.

La
cuestión más conflictiva la representa el supuesto bipedismo de Orrorin.
A estos fémures les falta la parte que corresponde a la articulación de la
rodilla; sin ella resultará difícil demostrar irrefutablemente su bipedia,
aportando como prueba exclusiva la anatomía del fémur.
A partir de la segunda mitad del siglo XX estaba claro que África parecía
ser la cuna de la humanidad. De allí procedían los australopitecos y los
parántropos, así como los primeros humanos. De este modo se fue gestando la
idea de que los ejemplares de Java eran los descendientes de unos Homo
erectus que debieron de abandonar África hace poco más de un millón y medio
de años pertrechados de una tecnología suficientemente avanzada como para poder
permitir la supervivencia durante la travesía que separa África de Indonesia y
dotados de unos cerebros grandes que debían cubicar en torno a los 1000 cc. El
yacimiento de Tel Ubeidiya, en Israel, testifica que los humanos pasaron por
allí hace un millón cuatrocientos mil años.
Sin embargo un yacimiento caucasiano iba a hacer tambalear, muy lentamente
eso sí, todas las ideas clásicas sobre el primer éxodo humano fuera de África. El
yacimiento de Dmanisi está en Georgia, a unos 85 km al suroeste de la capital
georgiana, Tiflis; y muy cerca de la frontera con Turquía. Era el 24 de
septiembre de 1991. Algo
realmente asombroso. Humanos en las estribaciones meridionales del Cáucaso
hacía casi 1,8 ma. ¿De dónde procedían? ¿Cómo habían llegado hasta allí?
¿Quiénes eran? Estas y otras eran preguntas que no dejaban de dar vueltas en
las cabezas de sus descubridores.

Una de las características más espectaculares de estos restos fósiles es
que mostraban haber sido sometidos a canibalismo de carácter ritual. De
confirmarse este dato estaríamos ante el comportamiento simbólico más antiguo
que se conozca hasta la fecha.
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