La prensa se hace eco este
abril de 2013 del artículo en Nature de
Lee Berger y su equipo internacional de paleoantropólogos que dirige desde la
sudafricana Universidad de Witwatersrand. Sostienen haber descubierto el
eslabón perdido.
Se trata del llamado Australopithecus sediba, descubierto en
Sudáfrica; dicen ser un homínido, mitad simio, mitad humano. Tiene cerebro de
chimpacé (420 cm³), tórax en forma de campana como los primates, brazos y
hombros ágiles para las ramas pero la mandíbula y dentadura se parece a la
humana, su columna vertebral con el mismo número de lumbares y de curvatura
como la humana; piernas y pelvis adaptados para el andar bípedo.

Sediba, en la
lengua sotho, la autóctona del lugar
del descubrimiento, quiere decir manantial.
Así que no seríamos descendientes de Lucy,
Australopithecus afarensis, ya que sediba –dice Berger- tiene rasgos
comunes con A. africanus que vivió
antes en esa misma región; puede descender de él, ancestro del género Homo.
Pero ningún colega suyo
considerada demostrada su tesis y algunos, como Brian Richmond, de la
Universidad George Washington, declara en
Science
que, como
sediba tiene la misma
antigüedad que los primeros humanos (2 mill de años), “llegó demasiado tarde a
la fiesta para ser el ancestro de Homo”.
Ahora se espera que la
solución del misterio la aporten los restos de Little Foot, un australopitecus descubierto en
Sterkfontein, a 15 km de Malapa, allí donde en agosto 2008 se encontró el
primer fósil de sediba. Desde entonces
se han hallado más de 220 fósiles de 4 especímenes. Little Foot puede tener 3
mill de años de antigüedad pero las investigaciones están todavía en marcha.
No hay comentarios:
Publicar un comentario